Microprocesador

Historia del Micrtoprocesador

 

Como otros tantos inventos, el microprocesador nació de la unión de la casualidad y el ingenio. La historia del microprocesador se comenzó a gestar en 1969, cuando el fabricante de semiconductores, es decir, de chips electrónicos Intel, recibió el encargo de una firma japonesa para crear los elementos de una calculadora programable. El pedido de Busicom fue abordado de la forma usual para la época, que consistía en crear chips específicos para cada tarea. Lo cual dio como resultado la necesidad de crear 12 circuitos integrados distintos.

A la vista de la complejidad, el ingeniero de Intel Ted Hoff tuvo la ocurrencia de diseñar un procesador genérico, cuyo comportamiento estuviera regulado por una secuencia de instrucciones cargable externamente. De esta manera se podía modificar el comportamiento real del chip, pero sin necesidad de rediseñar el silicio, una tarea realmente costosa y lenta.

Así finalmente, el 15 de Noviembre de 1971 veía la luz el primer microprocesador, denominado Intel 4004. Se trataba de un dispositivo de silicio, compuesto por unos 2.300 transistores y que operaba con una frecuencia de 108 KHz. El costo de cada chip Intel 4004 era de unos 200 dólares de la época.

Dado que era un encargo, Busicom había pagado a Intel una cifra cercana a unos 60.000 dólares por el desarrollo. Pero al ser capaz de ver el potencial de su desarrollo, Intel se ofreció a devolver dicha cantidad, y Busicom aceptó encantada, dado que así el costoso desarrollo le salía gratis. Para Intel resultó toda una gran inversión que ha quedado multiplicada con creces a lo largo de sus 30 años de historia. Y que ha convertido a este fabricante de semiconductores en una de las principales compañías mundiales.

Debido a su pequeño tamaño, el dispositivo fue etiquetado como microprocesador, para diferenciarlo de los procesadores que equipaban a los grandes ordenadores de la época. Pero en estos 30 años el microprocesador ha recorrido un largo camino, y ha crecido de forma exponencial. Así, el último procesador de Intel, el Pentium 4, contiene más de 42 millones de transistores y opera con velocidades de 2 GHz, es decir 2.000 millones de ciclos por segundo.

O como indican fuentes de Intel, haciendo gala de sus peculiares y no siempre aceptadas comparaciones: si los coches hubieran experimentado el mismo avance, sería posible recorrer 5 millones de kilómetros con 5 litros de gasolina y sólo se necesitarían 13 segundos para recorrer la distancia entre San Francisco y Nueva York.